"Todo es vuestra culpa"

"Todo es vuestra culpa", nos dicen muy seriamente unos señores de pelo grisaceo. "Habéis sido unos insolidarios irresponsables y ahora todo va mal", dicen unos señores trajeados a un obrero que apenas llega a final de mes. "Tenemos que cambiar nuestra forma de vivir", te dicen a la cara unos señores que están en la etapa final de su vida.

Cada vez mas me cuesta entender como la sociedad aguanta tán dócilmente las reprimendas y críticas de una generación con tan poca vergüenza, una generación que tuvo todas las oportunidades que las actuales jamás verán, que a base de trabajo vió la época de mayor prosperidad y expansión que ha visto nuestra especie. "Nosotros tuvimos que trabajar duro" dicen ellos como justificación, ignorando que nosotros ni trabajando el triple que ello podremos aspirar a lo que para ellos era lo normal.

Una generación que nos critica y culpa de todos los males por cometer el pecado de comer carne y viajar en avión, olvidando que ellos consumieron todo cuánto pudieron, devorando todo lo que la vida les ofrecía sin pensar ni una vez en ese futuro que ahora dicen defender imponiéndonos a nosotros unas limitaciones que ellos jamás imaginaron para si mismos. "Contamináis demasiado con vuestros viajes" dicen los que tenían, como norma, 2 coches por familia y quemaban depósitos enteros a precios de risa.

Una generación que nos habla de resetear la economía mundial, destruída por nuestro consumo y endeudamiento, olvidando que toda la prosperidad que ellos generaron la consumieron ellos mismos según la iban generando. "Si es que los jóvenes no ahorráis nada" dicen los que han empujado a instituciones y gobiernos a devaluar, destruir y confiscar mediante deuda eterna la poca riqueza que dejaron para los que íbamos después, solo buscando su propio provecho.

Me decepciona muchísimo ver a tantísima gente de mi generación aceptar cuales penitentes las culpas que nos echan unos señores que nos dicen que somos unos pecadores y que debemos sacrificarnos "por el futuro", ese futuro que ellos se encargaron de destrozar de manera inconsciente, porque para ellos no había límites, ellos solo veían que cuanto más trabajaban más prosperidad había para consumir, y ahora que se lo han llevado casi todo nos dicen que la culpa es nuestra por no limitarnos como ellos debieron pero no quisieron hacer.

Como en todos los aspectos, generalizar no es bueno, reconozco que habrá minorías que no cuadren con este discurso pero, durante décadas, su generación en conjunto se comportó de manera egoísta, edonista, devorando todo lo que caía en sus manos, y lo que no aguanto es que ahora tengan la poca vergüenza y desfachatez de criticarnos y querernos hacer cambiar nuestra forma de vivir por no ser capaces de arreglar todo el desastre que ellos, de manera consciente o inconsciente, nos han dejado.

Gabriel Ferreiro

Gabriel Ferreiro

Madrid, Spain