Parece ser que vivimos en un mundo "neoliberal"... Parece ser que la tónica habitual en el día a día global es el capitalismo más salvaje jamás imaginado por el hombre y nuestro deber como ciudadanos en reinvindicar un Estado* mayor que nos protega de los malvados capitalistas que pretenden adueñarse del mundo. Parece ser que una Europa dónde el tamaño medio de los Estados es del 47% sobre el PIB es una Europa "neoliberal" dominada por "los mercados".

Cada día que pasa me doy cuenta de lo ignorantes que somos como sociedad. Como la gente es totalmente aséptica a los datos más puros y duros que existen, y se apresuran a esgrimir hilos de Twitter de gente random como contra argumentación. El cherry-picking y el relato sentimental y lacrimógeno son las armas favoritas del populista contemporáneo. Cada vez a menos gente le importa "la verdad", solo quieren "su verdad", la que les gusta o les conviene, y todo lo demás ha de ser negado, ridiculizado y tergiversado hasta el infinito.

Se acepta con un grado pasmosamente enorme que la casta política mantenga redes de votos cautivas y riegue de "dinero de todos" a instituciones dedicadas por entero a enzalzar y proteger la imagen de los gobernantes, y a la gente le da igual con tal de que "sean de los suyos". El mundo cree ciégamente en la idea de que el Gobernante es un ser bondadoso que vela por los ciudadanos, y cuyos errores nunca son atribuibles a el si no a un sinfín de condiciones externas totalmente incontrolables e imprevisibles.

El Estado como ente omnipotente, que ha de intervenir y regular cuantas más áreas de la vida privada mejor, es la tónica dominante en el "mundo desarrollado", y sin embargo no paran de sucederse los mensajes en medios de comunicación afirmando lo contrario: Que los Estados nacionales se encuentran desvalidos ante "los agentes económicos", que habría que amplificar y potenciar los poderes del Estado, que no basta con entregar casi la mitad del salario para uso y disfrute del Gobernante, que hay que dar más pues no es "suficiente". Y la gente traga con eso con una facilidad pasmosa.

Con respecto a esto cada vez me sorprende más la cantidad de gente que vive en el plano del "deber ser": "Es que si los políticos fuesen honrados y eficientes ese dinero estaría bien gastado". Por la misma regla de tres yo podría decir que si el gremio de los banqueros estuviese compuesto por gente honesta y eficaz, no existirían las macro-estafas, ni los deshaucios, ni los préstamos gravosos, y todo iría mejor; pero ese falso argumento no habilita que yo defienda que haya que darle poder a los banqueros (cosa que espero que deje de pasar). La realidad no siempre es "lo que debería ser", y "lo que debería ser" no justifica seguir engañando a la gente para que sigan pagando (y sufriendo) "lo que no debe ser". Yo "debería ser" artista, y eso no habilita que mis muñecos de palo no sirvan ni para limpiarse el culo con ellos, ni para pedir una subvención al Ministerio de Cultura para pagar por mi "arte". Mis caprichos y aspiraciones me los tengo que costear yo, no "los contribuyentes".

Parece ser que las ideas de la libertad están anticuadas. Parece ser que ya solo valen las libertades civiles y todas las demás deben estar supeditadas a estas. Hay que buscar libertad para que un transexual pueda cambiar su género "gratuitamente", pero hay que repudiar la libertad de poder emprender un proyecto empresarial y disfrutar del fruto de dicho proyecto. Hay que buscar la libertad para que los niños crezcan en un ambiente no viciado por creencias religiosas, pero no que ese mismo niño pueda disfrutar de la herencia legada por sus padres, fruto de años de ahorro y trabajo duro.

Para mi este tema no admite medias tintas**: O se está a favor de la libertad o se está en su contra, aquí no cabe la equidistancia, no se puede ser "un poco libre" o "parcialmente libre". El niño que crece con libertad religiosa debería tener la misma libertad para disfrutar de la herencia íntegra que sus padres le quieran legar. Y hay mucha, muchísima gente dispuesta a sacrificar lo segundo en favor de lo primero. Y eso no es libertad: es un privilegio. Y los privilegios a costa de terceras personas no son buenos.

Hay demasiada gente que se cree que tiene el derecho a que sus hobbies, aficiones y pasatiempos tienen que ser subvencionados de manera forzosa por el resto de los contribuyentes, y yo opino que no pueden estar más equivocados ni ser más egoistas. Estas gentes con su mentalidad acaban justificando toda clase de chiringuitos y organismos cercanos al poder y que se centran únicamente en recibir subvenciones e inyecciones de dinero público porque alegan "defender" tal o cual "derecho", "colectivo", "grupo minoritario" o cualquier otro eufemismo de "aprovechado" que se les ocurra.

Pero a lo mejor el problema es solo mío, por creerme de verdad que vivimos en un mundo hiper-intervenido desde el poder político y no uno dominado por "los mercados". Por creer que la auténtica casta parasitaria de la gente son los políticos y no unos "malvados capitalistas". Por creer en la libertad por sobre la abnegación del "contribuyente" por su amado Estado.

*El nombre de las deidades ha de escribirse con mayúscula
**Dejar claro que yo no tengo nada en contra de los derechos civiles ni en contra de que un transexual haga con su vida lo que quiera, siempre que no me haga a mi co-partícipe de manera involuntaria

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